Porcelana

Ella es como la porcelana. Y os preguntaréis, ¿qué parecido hay entre la porcelana y ella?

Tan solo mírala, la tez blanca solo es un rasgo que podemos observar a simple vista,

pero habrá quien sepa ver más.

Ella es dura, ella no teme al frío, ni al calor, nada la puede quebrar,

ni las llamas que la abrasan cuando atacan sus recuerdos,

ni el frío que la invade cuando se instala la soledad.

Y sin embargo, así como la porcelana, sí se puede arañar.

Su historia está marcada en sí como si de pequeños arañazos se tratasen,

que la acompañan, que no le permiten olvidar.

¿No lo veis ahora? Ella es como la porcelana, el problema es que por muy dura que sea,

con una caída más…

Bueno, nadie sabe que puede pasar.

Texto e Ilustración: Marta Díaz
Texto e Ilustración: Marta Díaz

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