Home Gran Angular Crónicas Depedro: “Nunca toqué en un garito vertical y me lo estoy pasando...

La gira 10º Aniversario SON Estrella Galicia termina en Granada con un concierto íntimo y cercano celebrado en el Lemon Rock.

Depedro

Concierto de Depedro en Lemon Rock. Foto: Marina Gámez

Depedro comenzó a tocar a las diez y media de la noche del 4 de diciembre, más tarde de lo que estaba originalmente previsto. Pero, la espera mereció la pena. Solo estaban él y su guitarra, sobre una alfombra que cumplía el papel de escenario y bajo la mirada expectante de 140 personas, ansiosas por escuchar su música.

Los primeros acordes de Déjalo ir llenaron el patio interior de la casa señorial en la que se ubica Lemon Rock y pusieron los pelos de punta a muchos de los que estaban entre el público. Una canción lenta, a la vez que mágica, que consiguió una inmediata conexión con el cantante.

Los espectadores sustituyeron en algunas ocasionas a la banda. En canciones como Nubes de papel y DF el artista pidió a los asistentes que marcaran el ritmo. En el ambiente se palpaba la alegría. Las influencias de ritmos sudamericanos de obras como Flores y tamales invitaban a la gente a bailar y disfrutar aún más de la actuación. 

Llevado por la emoción del concierto, Depedro improvisó un fragmento del tema De cómo empezamos. Confesó, tras la breve interpretación, que la atmósfera del concierto le recordaba a sus inicios

Depedro Amparanoia

Depedro y Amparo en plena actuación. Foto: Marina Gámez

Aparición sorpresa

“Esto es un concierto acústico, ¿Os acordáis?”, comentó el cantautor antes de entonar las primeras notas de Diciembre y conseguir así, que el aire del concierto se volviera calmado y muy íntimo. 

Tras esto, llegó el momento álgido de la noche, la aparición sorpresa de Amparo de Amparanoia. El público enloqueció con su aparición y junto a Depedro, interpretó La llorona, una canción popular mexicana que se ha convertido en una marca de identidad del cantante.

Finalmente, interpretó La casa de sal, canción dedicada a Cabo de Gata y con Panamericana cerró el concierto. Cuando la aglomeración de gente se disolvió, salió a la puerta del Lemon Rock a firmar discos y a saludar a los asistentes. Una petición se repetía continuamente, “por favor, vuelve”. 

Una vez más, Depedro ha demostrado que con una guitarra y poniendo sentimiento a la música se puede llenar un escenario. Algo, que solo los grandes artistas como él, logran alcanzar. 

Entre el público se comentaba que la música de Depedro en España está muy poco valorada. Gracias al Lemon Rock en Granada hay una puerta que conecta a la gente con música, que a pesar de no ser la más conocida, es muy buena.

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