Home Gran Angular Crónicas Izal: “Bienvenidos a la última fiesta del no somos nadie”

Las noches del 21 y el 22 de Febrero el palacio de deportes de Granada se llenó para celebrar el fin de la gira Autoterapia

Izal

El pasado sábado, 7 mil espectadores se agolpaban a las puertas del pabellón deseosos de ver a su grupo favorito. Algunos de los asistentes cuentan que empezaron a hacer la cola a las once de la mañana de ese mismo día. Una larga espera que, para ellos, mereció la pena. 

La actuación empezó a la hora prevista. A las diez de la noche, una proyección con una cuenta atrás se mostró en las pantallas gigantes. Todos los espectadores la siguieron al unísono. El grupo apareció en el escenario y el público enloqueció con los primeros acordes de Autoterapia. 

Las tres primeras canciones se vivieron como una fiesta. Todos los espectadores bailaban unos con otros, dando saltos. Había un ambiente muy alegre que, solo un grupo como Izal, es capaz de crear únicamente con los primeros minutos de la actuación. 

Algo muy característico y original de esta gira, es la narrativa de los conciertos. Los narradores eran actores como Marina Pedraza, Jaime Lorente, Santi Millán y Alexandra Jiménez. La historia se contaba a través de vídeos que reprodujeron en las pantalla gigante. Así, iban dando paso a las canciones y a todas las sorpresas que tuvo el concierto. 

Arte Moderno, fue  interpretada, para asombro de todos, con el simple acompañamiento de un piano. Consiguieron así, un ambiente muy íntimo y mágico.

Artistas invitados

A continuación, dieron paso a la mayor novedad que introdujeron para el fin de gira. Artistas españoles también participaron en el concierto. Los narradores contaron que el grupo quería hacer colaboraciones con diferentes músicos, pero, grabar las canciones en un estudio, ya estaba muy visto. Por eso, decidieron que las iban a hacer en directo. Los artistas invitados, se presentaban con un vídeo, previamente grabado, y acompañaban al grupo.

La primera en aparecer fue Rozalén. Cantó junto a Izal Pequeña gran revolución, canción muy especial para el vocalista, porque la compuso para su sobrina cuando nació. Los siguientes en aparecer fueron los integrantes de Sidonie. Con ellos el público enloqueció. Son un grupo muy querido dentro del Indie español. Junto a ellos, la banda interpretó Temas amables. 

Entre tema y tema, Mikel, el vocalista, confesó que Canción para nadie, pasó a estar dedicada a sus fans después de sacarla a la luz. 

Como siempre, Izal quiere que su público sea partícipe y se sienta parte del concierto. Desde el minuto uno, el cantante preguntaba a la gente si lo estaban pasando bien, si les gustaban los temas.. Pero, no solo eso, dejaron que los espectadores eligieran qué canción tocar. A través de una aplicación, los asistentes al concierto pudieron elegir entre tres opciones. El tema escogido fue Despedida.

A la mitad del concierto, el ambiente seguía siendo de fiesta y baile, nadie parecía estar cansado, a pesar, de que todas las canciones interpretadas hacían que el público cantara a pleno pulmón, mientras saltaban como locos. Y, cuando parecía que ya no iba a haber nada nuevo, sacaron la Dance Cam. Enfocaron a gente aleatoria del público que tenía que mostrar sus mejores pasos de baile. Algunos dejaron el listón muy alto. 

Mäbu fue la siguiente artista invitada con la que interpretaron El Temblor. Fue un momento de calma, necesario después de tanto subidón. Con Zahara interpretaron La increíble historia del hombre que podía volar pero no sabía cómo. La calma se acabó y volvió el baile. 

Magia y efectos especiales, fue la siguiente canción. Pertenece a su primer álbum y es muy característica porque es capaz de poner los pelos de punta durante sus primeros segundos, por lo lenta y melódica que es, y acabar mandando a la mierda a cualquiera, con rabia, durante el estribillo. 

Miguel Ríos en escena

El pozo, uno de los singles de su último álbum, fue interpretado junto a Miguel Ríos. Hasta los que parecían ser menos fans del grupo se sabían la letra al dedillo. 

Con el final del concierto llegó también, el momento álgido de la noche. El baile es una de las canciones más alegres de Izal, y es capaz de zapatear hasta a quién no se sepa la letra. Y es que, mientras todo se derrumbe, a los locos nos verán bailando, es una frase que representa totalmente al grupo. A pesar del leve accidente de Mikel, la noche del 21, en el que se lesionó el tobillo, el grupo salió a darlo todo y consiguieron dar un concierto lleno de color, luz, magia y efectos especiales. 

La última canción fue Pausa, interpretada con Bunbury. Es probablemente la canción más lenta del grupo. Perfecta para volver a la calma después del increíble espectáculo lleno de adrenalina y diversión, que Izal dio por segunda vez en Granada. 

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