Home Enfoques Sara Sánchez Rico: «El baile es el confidente que sabe toda mi...

Sara Sánchez Rico es una joven bailaora de Motril que desde muy pequeña ha demostrado pasión por el flamenco y ha enamorado a cualquiera que la ha visto bailar. Heredó este amor por el flamenco de su familia, concretamente de su tío José Antonio Rico, guitarrista y compositor, su tío Diego el “Pescaíto”, y también de sus padres que al igual que ella son amantes de este arte.

Sus pinitos en el baile no son pocos, cuenta que desde que tenía tan solo 5 años sus padres ya la apuntaron a una academia y a lo largo de todo este tiempo se ha ido formando y ha actuado en diferentes lugares, llegando incluso a compartir escenario junto a uno de los más famosos artistas de nuestro país, Alejandro Sanz, a quien admira. Con tan solo 16 años, este mismo mes de julio presentó con éxito su primera obra en solitario Óbices.

Sara Sánchez Rico

Sara Sánchez Rico durante una actuación. Foto: Cienxcien flamenco

Sara, ¿qué significa para ti el flamenco?

El baile es mi mejor amigo, pero a veces mi enemigo, porque me reta, me enfada… pero luego me compensa y me da satisfacciones que nada ni nadie me puede dar. El baile es mi calmante cuando me siento mal, el baile son las palabras que mi boca no puede expresar, es el confidente que sabe toda mi verdad, es mi alma, mi sensibilidad.

¿Quiénes son tus mentores o referentes?

Gracias a Dios hay muchísimos artistas en el panorama del flamenco actual que me encantan y de los que aprendo de ellos cada día, desde los más consagrados hasta los niños que apenas saben andar y te hacen una pataíta o niños que te cantan una letra y te pellizcan por dentro… y es ahí cuando te preguntas: ¿dónde se aprende eso?

¿Tienes preferencia por algún palo del flamenco en concreto?

La Soleá por Bulería. Es el palo con el que me rebusco y saco de mí todo lo que tengo dentro para expresarlo con mi baile.

De toda tu trayectoria artística, que no es poca, y que seguro será más, ¿qué actuación o actuaciones destacarías?

De cada una de mis actuaciones guardo recuerdos bonitos…pero tengo especialmente dos que me han marcado mucho; Mi actuación en el Wanda Metropolitano junto con el maestro Alejandro Sanz, y el estreno de mi primera obra en solitario llamada Óbices en el teatro Calderón de Motril.

¿Cómo ha sido para ti presentar Óbices?

Presentar Óbices ha sido una de las experiencias más bonitas y a la vez difíciles de mi vida.

Ha sido un proceso duro y lleno de…óbices. Ha habido bastantes obstáculos, pero me quedo con todos los momentos bonitos (¡que han sido muchos!).

Ensayos con todos mis compañeros, con mis músicos, con todas las personas que me han ayudado y han aportado tanto para que este proyecto diera su fruto de una forma tan bonita y llena de magia; fruto con todo un trabajo realizado durante más de un año, casi dos se podría decir, y de repente ese día todo tenía un sentido…ese día todo cogió forma.

Todo ese trabajo salió a la luz con un resultado tan maravilloso y satisfactorio, que no fue otro más que ver a todo un público de pie aplaudiendo durante esos minutos donde la emoción te absorbe y es cuando tu voz interior te habla y te dice: “todo el sacrificio ha merecido la pena».

Eres muy joven aún, ¿pero tienes pensado dedicarte al flamenco profesionalmente?

Sí, lo tengo claro desde que era muy pequeñita. Pero hoy día creo que además de bailar bien tienes que estar muy bien preparada en otros aspectos, porque hay muchísima gente muy bien formada, entonces no solo basta con bailar. Y no me refiero a titulaciones académicas, (que hoy día pienso que también son necesarias), sino a una educación musical, literaria, escenográfica, etcétera. A la hora de montar un espectáculo creo que es fundamental tener una mínima base en este aspecto de educación cultural.

¿Qué recomendaciones darías a alguien que quiere iniciarse en este mundo?

 Pues mi mejor consejo creo que es que escuche muchísimo flamenco, que asista a todos los espectáculos posibles, a tablaos, que acuda a cursos y a clases. También es importante que si quiere dedicarse profesionalmente a ello, estudie en un Conservatorio profesional de Danza, para poder obtener titulación que como he dicho anteriormente hoy día es muy necesario.

En el aspecto personal creo que es muy importante recibir lecciones de humildad. Hay que ser humilde para no pensar que hay un momento en que lo sabes todo, ¡jamás se dejará de aprender! Y  hay que tener esa humildad para aceptarlo.

¿Tienes algún proyecto de cara al futuro que nos puedas adelantar?

Tengo muchos proyectos que están ahí guardados en el cuartico de los sueños que tengo en mi cabeza, jajaja. Pero sí, el proyecto más presente acaba de nacer; se estrenó el pasado 3 de julio en el teatro Calderón de la Barca de Motril y es mi primera obra en solitario llamada: Óbices. Es una representación a la superación de cualquier obstáculo, y el aprendizaje mediante las adversidades de la vida para poder crecer como persona.

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